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viernes, 18 de enero de 2013

VÍA CRÍTICA / ¡Bendita pactitis!


Miguel Ángel Gómez Polanco

En días recientes, hemos sido testigos de fenómenos planeados con antelada astucia y dejos de certidumbre para el país.
México transita por nuevos caminos que van ligados a la generación de una nueva democracia, de la mano con la –quizás paradójica- división y replanteamiento de corrientes que, sin duda, contribuirán con la obtención de un nuevo espejo ciudadano y su participación activa en las decisiones del país.
            Lo curioso es que sea un solo acontecimiento el que haya detonado el cúmulo de ideas que habitan en el otrora subconsciente nacional y que inevitablemente darán dirección al establecimiento de una oposición que ya se encuentra en vías de fortalecerse mediante la legitimación que le han facilitado las circunstancias actuales.
            Y es que a pesar de que en un estudio reciente de Consulta Mitofsky, en torno a la percepción ciudadana respecto a estos temas que menciono (y que no defino de inmediato, con la finalidad de que usted, estimada y estimado lector, compruebe que también es parte de la traslación que vive el país) el nivel de conocimiento sigue siendo bajo, pero ya se perfila como promotor de una polarización democrática bastante propositiva.
            La realidad es que nuestro país ya no es aquel de la devaluación, “las tepocatas y víboras prietas” ni el “peligro para México” y, aunque algunos le “apostaron” a un futuro incierto como Santiago Creel y Roberto Gil Zuarth, mientras que otros como Graco Ramírez entendieron a qué se referían los detractores chuchos con “negociaciones impúdicas”; “la guerra”, Atenco, Ayotzinapa, Ernestina y -con todo y su parafernalia acostumbrada de cada seis años- el EZLN, ahora forman parte de un accionar social muy diferente que ya se inclina por una mejor comprensión de los sucesos que verdaderamente aquejan al país, cuyo cimiento va ligado en mayor medida con la gente y no con la mal interpretada partidocracia que impera.
Entretanto, el marco socio-político avanza y el trabajo mencionado de la empresa de Roy Campos lo refleja con fidelidad, pues de los 19 indicadores de percepción ciudadana sobre el tema que da nombre al presente panfleto, resaltan los de “Trabajar por la misma causa/para el pueblo” (12.1), “Estar unidos” (11.1) y “Seguridad en acuerdos políticos” (5.6)
No obstante, como menciona el sociólogo Robert Putnam en su obra Capital social y democracia: “la historia es un factor causal para la existencia o ausencia de lo que se denomina comunidad cívica”, entendiéndose con ello que, una vez recuperada la unidad ciudadana, el último punto para su fortalecimiento es el conocimiento de los hechos que dan origen a las circunstancias actuales del país; algo que ya está encaminado a suceder gracias, en gran parte, a la tecnología.
¿Adivina por dónde va la cosa? Estoy seguro que sí: el mentado “Pacto por México” ya da sus primeros frutos y no precisamente por las “soluciones” que emanen de éste (cuyos resultados, hasta ahora, tampoco se cuestionan), sino por la repercusión que ha tenido en las libertades del mexicanos; ahora mejor entendidas y en vías de ser, como el término de moda: perfectibles.
De lo anterior podemos destacar dos grandes beneficios que ha aportado la pactitis mexicana que se resumen, por una parte, es la simplificación de la vida democrática basada en el comportamiento ambivalente en torno a las preferencias electorales. “Los del Pacto por México son unos y los de Morena son otros”, socavando el remorismo del PT, Movimiento Ciudadano, PVEM y Panal, cuya presencia podría tender al sustento local, tal como lo ejercen diversas asociaciones políticas ya existentes.
Por otro lado, está la creación de una oposición perfectamente bien definida. El liderazgo de Andrés Manuel López Obrador encausa el hartazgo de una gran porción de la población, de donde emergen ejes rectores que pondrán, irónicamente, el cimiento del sistema neoliberal propuesto por el gobierno priista, fomentando la participación ciudadana y limitando al Estado a través de la legitimación del movimiento que, hoy por hoy, podría hacer resurgir a la extinta izquierda mexicana.

SUI GENERIS
Así pues, nos remontamos a los tiempos de Plutarco Elías Calles; de aquel priismo en el que la necesidad de consenso tenía fines autoritarios e impositores, pero con una gran diferencia: el gobierno Enrique Peña Nieto busca los acuerdos que den tranquilidad a la desvalorizada urgencia de reformar estructuralmente el país.
            No hay por qué extrañarse: el tricolor siempre se ha caracterizado por la cohesión interior y exterior, por lo que en estos momentos y tal como sucediera sobre todo en las décadas de los ochentas y noventas con el asunto electoral; el PRI intentará sacar adelante su credibilidad, esta vez partiendo de lo mismo que ellos mismos frenaron del 2000 a la fecha y que –ciertamente- sumió al país en el estancamiento; pero de la mano de otras instituciones políticas, dejando espacio para que la verdadera oposición actúe, reclute y haga su chamba.
            Finalmente, un consuelo racional para quienes creen en la capacidad política del PAN y PRD: ambos están en franca debacle, pero no toda su militancia está de acuerdo con formar parte de la pactitis y, con o sin "alianzas"aseguran que la polarización permanecerá en el rubro político-electoral y no en el gubernamental; éste último, donde menos hace falta.
            Bien por México, pues este “padecimiento” se antoja favorable para su lastimada democracia.



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miércoles, 13 de junio de 2012

La "encuestitis mexicana" / Sui Generis: periodismo libre /


SUI GENERIS: PERIODISMO LIBRE
La encuestitis mexicana

El insufrible amuleto electoral ¿un instrumento determinante en la intención de voto de los mexicanos 0 profeta de la manipulación y arma de propaganda?

Por Miguel Ángel Gómez Polanco

“En mis encuestas, yo voy arriba”, “ahí están las encuestas; nadie puede negar quién es el puntero”, “las encuestas han perdido credibilidad”. Estas y otras frases se han vuelto recurrentes en el contexto electoral de México; país con una tendencia mitificadora, derivada de la incertidumbre inspirada por las instituciones y una élite gubernamental que ya no ve la suya para encontrar nuevos métodos de convencimiento, alejados de sus acciones como autoridad.
            Pero ¿en qué se basa la pretendida influencia de las casas encuestadoras? De acuerdo con Leo Zuckerman, en la investigación “¿Quién es quién en las encuestas?” publicada en marzo pasado: “El valor de las encuestas preelectorales es que predice quién va a ganar la elección. O, para ser más precisos, quién es el que tiene una mayor probabilidad de alzarse con la victoria”.
            No obstante, este poder predictivo se ha visto alterado debido a la efervescencia social que acontece en territorio mexicano actualmente. Las muestras de apoyo/repudio a la y los aspirantes presidenciales, han socavado las metodologías en las que son basadas las encuestas, para convertirlas en una arma electoral, por lo menos ante la percepción de las mayorías.
            A lo anterior se suma la reglamentación aplicada por el Instituto Federal Electoral para regular el impacto de estos consagrados amuletos electorales, pues de acuerdo con el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), las encuestas deben ser registradas (junto con la explicación del o los métodos para su aplicación) y detallar dónde serán publicadas, únicamente con el fin de mantener informado al órgano electoral. Es decir, no existe ningún marco legal para cuestionar su veracidad.
            Ante esta situación, la descalificación y/o aprovechamiento de los protagonistas en la carrera electoral, se ha convertido en una constante, prestándose las encuestas como un blindaje o, en su caso, como una manera de contraponer la concepción de autonomía en la población votante, generalizando su preferencia y apostando por infundir, en la mayoría de los casos, una suerte de resignación.

“Los contratantes”
El Artículo 44 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) indica que: “No será pública la información relativa a los procesos deliberativos de los órganos internos de los partidos; la correspondiente a sus estrategias políticas y de campañas electorales; la contenida en todo tipo de encuestas por ellos ordenadas, así como la referida a las actividades de naturaleza privada, personal o familiar, de sus afiliados, dirigentes, precandidatos y candidatos a cargos de elección popular”; he ahí el “problema”.
            Ante la falta de certificación para los resultados por parte del árbitro máximo de la contienda electoral, no se garantiza su certeza, además de tratarse de una muestra determinada a partir de métodos que han sufrido cambios que dependen en gran parte de quien las contrata. Incluso, la consejera electoral, María Marván Laborde acusó que “escasean datos de recopilación como vivienda, telefónica, etcétera; así como método de muestreo, tamaño de la muestra, fraseo de la pregunta, porcentaje que no contestó, nivel de confianza, rango de error estadístico e incluso fecha del levantamiento”.
            Asimismo, son varias de las propias casas encuestadoras las que aseguran que entre más cercanas se apliquen estás herramientas recopiladoras de opinión al día de la elección, el resultado será más fiel al poselectoral e incluso puede significar “una voltereta radical”.
Y es que como explica el abogado y analista electoral, Joel Vera Terrazas: “Las encuestas son sólo un parámetro de la tendencia que el votante tiene en un momento determinado, pero no son el reflejo de lo que acontecerá el día de la elección, pues son muchos los factores que pueden modificar los resultados de una encuesta, como lo son aquellas personas que participaron en la encuestas pero que no participaron en la elección; aquellos que al sufragar cambiaron de opinión o los que falsearon la información al ser encuestados”.
No dude, pues, de quién tiene la última palabra para elegir a quien gobernará México los próximos seis años y no precisamente porque una encuesta lo “prediga”.


EL DATO
-         De acuerdo con el Cofipe, tres días antes de la elección ya no pueden ser publicados los resultados de las encuestas de índole particular.

-         De acuerdo con la consejera del IFE, María Marván Laborde, hasta el mes de mayo, 16 empresas se habían registrado para hacer encuestas de salida y conteos rápidos el primero de julio.
-          
-         El IFE ha detectado múltiples deficiencias científicas de los sondeos; sin embargo, eso no ha sido impedimento para la publicación de supuestas tendencias.

-         La “dependencia encuestadora”: del 15 de diciembre al 9 de mayo se han difundido los resultados de mil 67 encuestas. En el mismo período, pero del año 2006, la cantidad fue de 57.

-         De las 44 últimas encuestas preelectorales, 32 acertaron al ganador, un 73% de efectividad. GCE, la empresa que más publicó, acertó en 10 de sus 13 encuestas. El Universal tuvo un récord perfecto en la predicción del ganador: cinco de cinco. Reforma, en cambio, le pegó a dos de cinco, una efectividad de 40%. De las cuatro encuestas de Consulta-Mitofsky, erró en una y acertó en tres (75% de efectividad). (Tomado del estudio “¿Quién es quién en las encuestas?” de Leo Zuckerman; marzo 2012)

-         En una encuesta aplicada en la red social Facebook durante mayo del año en curso (mes contemplado como la mitad de las campañas presidenciales), dentro de un universo de opinión de 1,080 personas; el resultado de dichas herramientas en la intención de voto a partir de la pregunta: “Para fines de investigación periodística: ¿qué tanto influyen las diversas encuestas electorales en su preferencia de voto?, fue de:

·         (65) Nada; las mantengo al margen de mi decisión
·         (12) Regular; las tomo en cuenta, pero no definen mi voto
·         (14) Poco; no creo en ellas, pero las tengo presentes
·         (15) Agregó respuestas como:
-         (9) Nada; para mí, la gran mayoría están manipuladas
-         (2) Estoy definido/a sin ellas
-         (1) Demasiado de ello depende mi voto
-         (1) A las oficiales que dicen en tv, no les creo nada
-         (1) Me interesan
-         (1) Mucho; en ello me baso para votar

Total de encuestados: 106 personas
Muestreo: aleatorio
Nivel de participación: 10%


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sábado, 19 de mayo de 2012

VÍA CRÍTICA / La elección del "Quinto Poder"

Por Miguel Ángel Gómez Polanco


La inercia de la pobreza en las campañas presidenciales, principalmente, ha desembocado en un repudio que se manifiesta con la voz de la gente, motivada por un hartazgo aletargado que, de la mano de la juventud, tiene pensando a más de uno sobre cómo contrarrestarla o, en el “peor” de los casos, adaptarse a ella.
No es para menos. México ha despertado, pero aún está “modorro”, aunque no se debe descartar que el resultado de ello pronto derivará en una revolución de las conciencias (si no es que ya lo hizo) y esto debe ser tomado en cuenta como precedente, asociado directamente a lo vivido durante la última parte de la dictadura Porfiriana.
Pero hay algo que destaca en nuestros tiempos y que en un principio fue demeritado por diversos personajes de la política nacional: la influencia de las plataformas globales de información como las Redes Sociales, las cuales han demostrado su alcance convirtiéndose en la evolución de lo que en su momento fue calificado como el parte aguas de la revolución francesa y calificado como “El Cuarto Poder”: la prensa.
Y es que la prostitución a la que se presta en México este elemento, al que Edmund Burke acuñó el concepto de “artífice perfecto” del progresismo, dadas las inmensas posibilidades que demostró en el siglo XVIII para colapsar las conciencias, pero del viejo continente, con el objetivo de acabar con los viejos regímenes; hoy en día no otorga las garantías de credibilidad necesarias para confiar ni respaldarse en busca de la democracia.
Sumado a ello se encuentra la degradación de los tres poderes del Estado, cuya influencia en la sociedad civil se laceró tras malos momentos que duraron más de 70 años y después de un período de incertidumbre en el que más de 60 mil muertes -la mayoría en estados gobernados por el partido que hoy “lidera” las preferencias rumbo a la Silla Mayor- la insuficiencia de un sistema para castigar y asegurar la permanencia de los sentenciados en las cárceles, así como la desatención de otros asuntos medulares como la educación, salud y el derecho de expresarse libremente; han encauzado un descontento que en la actualidad decide emprender una nueva lucha, pero esta vez contra la ignorancia que mantiene en cautiverio a la masa que distingue al país, de acuerdo con diversos organismos nacionales e internacionales: la pobreza.
Al respecto, son precisamente las Redes Sociales, en específico, a través de las que la ciudadanía ha tomado las riendas del flujo de la información, con la finalidad de aspirar a mejorar las condiciones de un país lastimado y para muchos, humillado.
De ahí que exista la posibilidad de reinterpretar definiciones como la de “Gobierno-E”, en un principio entendido como “Gobierno Electrónico” y cuya finalidad es aprovechar las tecnologías disponibles para fortalecer las plataformas con las que deciden emprender la administración de una ciudad, estado o país.
Esta idea, implementada por países con un alto grado de desarrollo, pareciera que en México se quiso entender como la manera de disuadir la percepción sobre el potencial de los medios virtuales, como si se tratara de una broma de mal gusto y la “E” se refiriera a “Enrique”, por ejemplo.
Pero esta gente no contaba con las tremendas cifras que arrojarían varias fuentes para el decisivo 2012, en relación a la cantidad de internautas que recurren a la Súper Carretera de la Información como instrumento de información primario.
Tan sólo en Veracruz -estado con uno de los tres mayores índices de pobreza y junto al Estado de México y Oaxaca, con mayor cantidad de personas que tienen credencial de elector vigente- de acuerdo con la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) el aumento de personas con acceso a Internet ha aumentado en un dos por ciento, ubicándose en el cuarto lugar nacional en el rubro.
Asimismo, la AMIPCI detalla que el aumento general de usuarios de Internet en México ha sido del 5.7 por ciento, contando con un tiempo de conexión cuatro horas con nueve minutos; 47 minutos más que indicó el INEGI en 2010. De estos datos sobresale, además, que la conexión a través de smartphones o teléfonos inteligentes aumentó 32 por ciento, teniendo acceso en cualquier lugar, principal y precisamente a las Redes Sociales.
Estas cifras, cabe destacar, son muy similares a las que con su debida proporción, dieron a Barack Obama el triunfo en su primera elección rumbo a la presidencia de los Estados Unidos de América: 30 por ciento de la población votante, de acuerdo a mediciones oficiales, fueron influidos por la estrategia virtual de quien ahora corre por la reelección en el vecino país del norte.
De igual forma, se citan los ejemplos de Túnez, Egipto y Libia, donde estas herramientas dotaron a ambos países del combustible humano para fortalecer las resistencias contra sus respectivos regímenes, derivando en lo que todos conocemos como la Primavera Árabe.
Entonces ¿qué pueden significar las Redes Sociales en un contexto como el nuestro? La respuesta, desde luego, ya se puede percibir, pues dichas plataformas han pasado de ser una alternativa de entretenimiento, a representar el surgimiento del Quinto Poder que seguramente marcará la diferencia, si no en este proceso, seguramente en el futuro de la nación a corto plazo.


SUI GENERIS
Ejecutivo, Legislativo y Judicial, degradados, y un cuarto, prostituido, demuestran que “no hay quinto malo”, convirtiéndose en factores que hoy en día han obligado a los mexicanos a buscar una válvula de escape que legitime sus derechos, pero sobre todo, satisfaga sus necesidades.
Para ello, la globalización ha sido el sustento a través de las Redes Sociales, cuyo poder de convocatoria e impacto mediático han superado el control de lastres como la oligarquía y los monopolios, aunque falte el último y más difícil de los pasos: hacer tangibles sus repercusiones, imponiéndose a una poderosísima pero cada vez más decadente estructura de manipulación color carmesí, que parece estar viviendo sus últimos momentos de efectividad.
Así pues, no tendremos una cadena televisiva de efecto mundial como Al Jazeera, que disipe el claustro de nuestros reclamos; tampoco nos desprenderemos con facilidad de la “encuestitis” que padecemos, pero sí poseemos –y nos enfrentamos- a Twitter y Facebook, que muestran su rotunda, y quizás propositiva, imposición.
Pero ¡ojo! La aspiración consecuente de un apego sensato a la realidad, no debe ser la obsesión por un cambio inmediato, sino la de sentar precedentes que sirvan en un futuro, pues a partir de este año entramos a un período de elección constante que será definitorio y basado en el modo en el que se dirijan las aspiraciones de los mexicanos.


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sábado, 14 de abril de 2012

VÍA CRÍTICA / A 15 días, perfiles definidos

Miguel Ángel Gómez Polanco


En todo proceso electoral, la primera parte podría definirse como la de “conocer” a los candidatos y formar un criterio basados en sus perfiles. ¿Quiénes son? Su comportamiento y la identificación de los principales puntos de su plataforma, forman parte de esta primera etapa que podría estar cumpliéndose a 15 de iniciar campañas.
            Sabemos que hay un candidato que se considera en zona de confort; ha confiado en la tremenda estructura que su partido le ofrece y que le ratifican sin problemas algunos gobernadores, como el de Veracruz, que lo acompañó recientemente en su gira por este estado. Además, el estatus de dócil ignorancia mayoritaria que poseen más de 56 millones de mexicanos en la pobreza, le ofrece cierta seguridad, junto con el apoyo mediático e inversión en publicidad superflua, pero efectiva para la realidad del grueso de la población votante.
            De su propuesta, se puede decir poco. No obstante, destacan las reiteradas ocasiones en las que ha manifestado que diversas acciones emprendidas en los últimos 12 años -bajo la administración panista- continuarán; algo demostrado con la paralización de reformas estructurales que el país requiere y que, de llegar este personaje a la presidencia, se “ajustarían” y verían luz verde, ante la posibilidad latente de hallarse en el Congreso de la Unión una mayoría de su mismo color.
            Asimismo, la única mujer en la carrera ha encontrado en la gente que la rodea a su peor enemigo. Los continuos errores de apreciación, sumados a la incapacidad de resanarlos ante la opinión pública y el populismo practicado por sus dos principales contendientes, podrían estar sepultándola antes de tiempo.
            En un principio se intentó darla a conocer con una imagen cándida, “femenina” y familiar; posteriormente, con una mayor dosis de carácter que irónicamente la expuso a desaciertos que ya no pueden ser considerados “mínimos”, desde los encuentros con una juventud desesperada y la incapacidad de responder lejana a la demagogia que ha promovido dicho hartazgo en la sociedad, hasta la repetición de resbalones logísticos que hoy por hoy, la tienen en el ojo del huracán de forma por demás negativa.
            Su propuesta está repleta de un falso pragmatismo encausado a la institución que representa. La plataforma contiene una buena dosis de continuidad en varias acciones; lo malo es que es precisamente por su extracción partidista que podría tener el mismo futuro que el pasado del presidente saliente: ser frenado por las mayorías opositoras. Carente de credibilidad, con un discurso plano y sin matices que inspiren confianza, la “Jefa” no se logra reincorporar en la pelea, confundiendo a su adversario principal e insistiendo en hacer creer que la batalla está entre ella y el de Atlacomulco, cuando es el experimentado “amoroso” al que tuvo que haber frenado primero.
            Y es precisamente éste último el que ha dado el salto cualitativo más sobresaliente, aunque en el cuantitativo queden reservas, debido a la mala costumbre de creer en las encuestas. Basado en una campaña emocional que hasta ha tolerado la incorporación de figuras históricas en el enfrentamiento con la corriente que representa; el del Movimiento Progresista sigue al pie de la letra su estrategia fortalecida tras el correr de seis años.
            Con más madurez y menos arrabal, dejó a sus adversarios de los dos principales partidos políticos del país que se “hicieran cachos” entre ellos desde sus precandidaturas, sin entrar en el juego de la malversación y observándolos desde su trinchera.
            Ahora, con parte de la artillería pesada de su discurso andando, este personaje contempla su poder de convocatoria y populismo como el sostén de su campaña, centrándose en una propuesta que se distingue por medidas que eximen hábilmente la participación del Congreso de la Unión, para que en caso de contar con mayoría opositora como presidente, puedan darse cambios palpables desde el primer minuto de su administración, para después dar paso al diálogo y la conciliación.
            Por último, pero no menos importante, tenemos a la opción de la rebeldía magisterial, quien ocupa un lugar gris en la contienda y que servirá únicamente para “jalar marca” y aportar voto útil, el cual será con seguridad utilizado por la líder vitalicia del partido que lo respalda para, fiel a su costumbre, intentar chantajear a quien resulte vencedor, con el argumento de que el “Charly García” mexicano quitó votos a sus adversarios.
            En su propuesta no lucen hasta el momento soluciones sistemáticas y centra su discurso en una postura luchona e insurrecta, intentando captar la mayor identificación posible con las “necesidades” de la ciudadanía, al grado de significar por momentos el intento de redentor en una inútil utopía.

SUI GENERIS
Una vez conocidos los perfiles de quienes pretenden gobernar el país, el paso más prudente a seguir será el de analizar a fondo sus propuestas y evaluar las condiciones en las que se encuentran los colores que cada uno representa, haciendo uso del “derecho” partidócrata que se nos obliga practicar, compartiendo y sometiendo a juicio colectivo los beneficios que brindarían dichas instituciones, pues es claro que las crisis internas están presentes y esto podría afectar severamente el desempeño de quien ocupe la tan anhelada silla de Los Pinos.


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viernes, 13 de abril de 2012

VÍA CRÍTICA Express / Análisis de propuestas en elección presidencial - 13 de Abril


EPN: Anuncia que como presidente, no retirará los programas federales y pidió que no se dejen engañar por la publicidad de sus adversarios, que intentan difamar una gestión que aún no comienza. Es comprensible. La mayoría de estos programas sirven, además, como parte de la organización y estructura del priismo para futuras elecciones. Asimismo, ante una muy posible mayoría priista legislando, las reformas que más urgen en el país han sido frenadas precisamente por Peña Nieto, dejándolas para que como presidente, se ajusten y aprueben. En relación a esto último, sería prudente otrogar el beneficio de la duda al de Atlacomulco.

JVM: Continuaría con la estrategia de seguridad impulsada por Calderón y obstaculizada por los gobiernos estatales priistas, salvo Veracruz que se ha coordinado correctamente con el Gobierno Federal. Además, la conformación de la Policía Nacional (modelo idéntico al de la Policía Única, con unos cuantos añadidos que sí dependen de la Federación nada más) dependería de las Cámaras en lo general. Su discurso es ampliamente demagógico y electoral, pues los resultados que propone no dependerían únicamente de ella. 

AMLO: Habla sobre una posible medida de Estado acorde con lo establecido en los Artículos 123 de la Constitución mexicana y al 90 de la Ley Federal del Trabajo. Es decir, si hubiese mayoría opositora legislando en caso de que ganara López Obrador, esta opción estructural brindaría un beneficio que no dependería de aprobaciones en el Congreso de la Unión y aprovecharía el índice inflacionario a la alza que posee México en la actualidad.

GQT: Tenemos uno de los mejores aeropuertos del continente (AICM). Asimismo ¿alguien le puede recordar al "Charly García mexicano" por qué Fox no pudo darle impulso a este proyecto? Numerosas ONG's y grupos ambientalistas se opusieron y presentaron diversos planteamientos del daño ambiental que se provocaría con ello, los cuales fueron suficientes para echarlo atrás. ¿Y Mexicana? Primero que establezcan armonía y rescaten esta aerolínea, para después apostar a la sinergía en la construcción de un nuevo aeropuerto.

¿Conclusiones?








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