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viernes, 18 de enero de 2013

VÍA CRÍTICA / ¡Bendita pactitis!


Miguel Ángel Gómez Polanco

En días recientes, hemos sido testigos de fenómenos planeados con antelada astucia y dejos de certidumbre para el país.
México transita por nuevos caminos que van ligados a la generación de una nueva democracia, de la mano con la –quizás paradójica- división y replanteamiento de corrientes que, sin duda, contribuirán con la obtención de un nuevo espejo ciudadano y su participación activa en las decisiones del país.
            Lo curioso es que sea un solo acontecimiento el que haya detonado el cúmulo de ideas que habitan en el otrora subconsciente nacional y que inevitablemente darán dirección al establecimiento de una oposición que ya se encuentra en vías de fortalecerse mediante la legitimación que le han facilitado las circunstancias actuales.
            Y es que a pesar de que en un estudio reciente de Consulta Mitofsky, en torno a la percepción ciudadana respecto a estos temas que menciono (y que no defino de inmediato, con la finalidad de que usted, estimada y estimado lector, compruebe que también es parte de la traslación que vive el país) el nivel de conocimiento sigue siendo bajo, pero ya se perfila como promotor de una polarización democrática bastante propositiva.
            La realidad es que nuestro país ya no es aquel de la devaluación, “las tepocatas y víboras prietas” ni el “peligro para México” y, aunque algunos le “apostaron” a un futuro incierto como Santiago Creel y Roberto Gil Zuarth, mientras que otros como Graco Ramírez entendieron a qué se referían los detractores chuchos con “negociaciones impúdicas”; “la guerra”, Atenco, Ayotzinapa, Ernestina y -con todo y su parafernalia acostumbrada de cada seis años- el EZLN, ahora forman parte de un accionar social muy diferente que ya se inclina por una mejor comprensión de los sucesos que verdaderamente aquejan al país, cuyo cimiento va ligado en mayor medida con la gente y no con la mal interpretada partidocracia que impera.
Entretanto, el marco socio-político avanza y el trabajo mencionado de la empresa de Roy Campos lo refleja con fidelidad, pues de los 19 indicadores de percepción ciudadana sobre el tema que da nombre al presente panfleto, resaltan los de “Trabajar por la misma causa/para el pueblo” (12.1), “Estar unidos” (11.1) y “Seguridad en acuerdos políticos” (5.6)
No obstante, como menciona el sociólogo Robert Putnam en su obra Capital social y democracia: “la historia es un factor causal para la existencia o ausencia de lo que se denomina comunidad cívica”, entendiéndose con ello que, una vez recuperada la unidad ciudadana, el último punto para su fortalecimiento es el conocimiento de los hechos que dan origen a las circunstancias actuales del país; algo que ya está encaminado a suceder gracias, en gran parte, a la tecnología.
¿Adivina por dónde va la cosa? Estoy seguro que sí: el mentado “Pacto por México” ya da sus primeros frutos y no precisamente por las “soluciones” que emanen de éste (cuyos resultados, hasta ahora, tampoco se cuestionan), sino por la repercusión que ha tenido en las libertades del mexicanos; ahora mejor entendidas y en vías de ser, como el término de moda: perfectibles.
De lo anterior podemos destacar dos grandes beneficios que ha aportado la pactitis mexicana que se resumen, por una parte, es la simplificación de la vida democrática basada en el comportamiento ambivalente en torno a las preferencias electorales. “Los del Pacto por México son unos y los de Morena son otros”, socavando el remorismo del PT, Movimiento Ciudadano, PVEM y Panal, cuya presencia podría tender al sustento local, tal como lo ejercen diversas asociaciones políticas ya existentes.
Por otro lado, está la creación de una oposición perfectamente bien definida. El liderazgo de Andrés Manuel López Obrador encausa el hartazgo de una gran porción de la población, de donde emergen ejes rectores que pondrán, irónicamente, el cimiento del sistema neoliberal propuesto por el gobierno priista, fomentando la participación ciudadana y limitando al Estado a través de la legitimación del movimiento que, hoy por hoy, podría hacer resurgir a la extinta izquierda mexicana.

SUI GENERIS
Así pues, nos remontamos a los tiempos de Plutarco Elías Calles; de aquel priismo en el que la necesidad de consenso tenía fines autoritarios e impositores, pero con una gran diferencia: el gobierno Enrique Peña Nieto busca los acuerdos que den tranquilidad a la desvalorizada urgencia de reformar estructuralmente el país.
            No hay por qué extrañarse: el tricolor siempre se ha caracterizado por la cohesión interior y exterior, por lo que en estos momentos y tal como sucediera sobre todo en las décadas de los ochentas y noventas con el asunto electoral; el PRI intentará sacar adelante su credibilidad, esta vez partiendo de lo mismo que ellos mismos frenaron del 2000 a la fecha y que –ciertamente- sumió al país en el estancamiento; pero de la mano de otras instituciones políticas, dejando espacio para que la verdadera oposición actúe, reclute y haga su chamba.
            Finalmente, un consuelo racional para quienes creen en la capacidad política del PAN y PRD: ambos están en franca debacle, pero no toda su militancia está de acuerdo con formar parte de la pactitis y, con o sin "alianzas"aseguran que la polarización permanecerá en el rubro político-electoral y no en el gubernamental; éste último, donde menos hace falta.
            Bien por México, pues este “padecimiento” se antoja favorable para su lastimada democracia.



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lunes, 7 de enero de 2013

VÍA CRÍTICA / La prueba soflama

Por Miguel Ángel Gómez Polanco

“Debajo de esta máscara hay más que carne;
hay ideas y las ideas son a prueba de balas”
-V

Aunque el pasado primero de diciembre comenzó oficialmente una nueva etapa en el país, con el regreso de la fuerza hegemónica que por más de 70 años se estableció al frente del Poder Ejecutivo en México; el verdadero inicio de este ciclo de alternancia, más no de transición, será en el 2013, pues otra vez se da la invaluable oportunidad para hacer valer la democracia en la que se fundan los mecanismos electorales de la Nación a través de las elecciones locales que se celebrarán a mediados de año.
            Y es que, no obstante que existen grupos que han hecho de la insuficiencia democrática una bandera para denostar el sistema en el que se rige nuestro país, la realidad es que México goza de uno de las estructuras electorales más desarrolladas del mundo, por encima de países más avanzados basados en sistemas mixtos, presidenciales o parlamentarios, aunque esto, desde luego, no garantiza la correcta aplicación de las leyes en pos de la propia democracia, pues el problema principal no radica en la jurisdicción electoral, sino en la sociedad e instituciones que hacen uso de ella.
            Por ello, la participación ciudadana es determinante para alcanzar un nivel de aceptación y cultura democrática con la que el país podría por fin avanzar en este rubro, dejando de ser entre el 60 y el 65 por ciento de nosotros quienes elijan al nuevo presidente y de los cuales, con el ajuste poblacional correspondiente, termine siendo aproximadamente un 24 por ciento de 112.3 millones de mexicanos quienes decidan el triunfo, provocando efectos revolucionarios, insurgentes y esbozos de disidencia en un país cada vez más despierto, pero con la somnolencia propia de no tener certezas para pasar a la acción y dejar su inconformidad en las redes sociales o una poco ortodoxa toma de espacios públicos.
            De ahí que resulte indispensable dar otro sentido a las expresiones como el “1D” o “#TodosSomosPresos” y otras que centralizan el interés y polarizan la opinión pública, pues no se trata de apresar políticamente las conciencias, sino de que éstas crean en el papel de la ciudadanía y se ejerza dentro de los ordenamientos jurídicos que le den el poder que posee de manera innata, como parte electiva del otro poder que la gobierna.
            En este contexto, es vital que se haga caso omiso a las mociones que pretenden infundir mayor inestabilidad, algunas tan inverosímiles como la participación misma de gente destacada en ellas.
Caso ejemplar de lo anterior es la que recientemente apoyó el Premio Nobel de la Paz 1985, Alfredo Jalife- Rahme, quien a través del portal virtual de ciberactivismo “Causes.com” promueve una campaña en la que pide la desaparición del Instituto Federal Electoral, donde hasta el momento de cerrar el texto presente, ya había 14,262 firmas de apoyo a una iniciativa ciudadana que evidencia un claro desconocimiento del por qué de un órgano autónomo regido por leyes que le han otorgado el blindaje necesario para apostar por la democracia ideal que, si bien es cierto, no se ha conseguido, tampoco se debe precisamente a su “inutilidad”, sino al entorno que lo envuelve, en el que se encuentra precisamente un grave problema de percepción y el aprovechamiento de ello, por parte de las instituciones políticas.
Pero usted dirá ¿por qué es inviable esto? Y ciertamente es sencillo de responder, con tantito investigarle: el sistema electoral ha pasado por 23 reformas desde la promulgación constitucional del Congreso Constituyente en 1917. Durante este tiempo, siete leyes han regido el tema, en las cuales los intereses que, sobre todo a partir de 1946, el PRI se encargó de adecuar a modo con el apoyo de una débil “oposición” panista y la contra de pequeños grupos de la hoy inexistente izquierda; con la finalidad de establecerse en el poder y que, como menciona Jesús Cantú en su ensayo “El sinuoso andar de la democracia mexicana”, gracias a “errores de cálculo”, perdieron en la década de los noventa, para dar lugar al primer intento de transición en la historia democrática de México, con el triunfo de Vicente Fox en el 2000.
Asimismo, el nacimiento del IFE como instancia reguladora de la elección, pero sin capacidad de emitir fallos que son exclusivos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; acabaron con la simulación que la Secretaría de Gobernación y las representaciones de los Poderes emprendían para legitimar comicios amañados que en la actualidad ya son más complicados y con una significación muy diferente.
Luego entonces ¿qué es más conveniente? ¿Desaparecer el IFE y, entonces sí, dotar de “regresión” al país con sistemas manipulables que dificulten aún más el alcance de la democracia o pugnar porque los partidos políticos reformen sus estatutos con enfoques sancionables para que no sea necesario seguir imponiendo “candados” al sistema electoral, por aquello de los “adelantados” y la mala utilización de recursos públicos de todo tipo, con el objetivo de perpetuarse en el poder?


SUI GENERIS
El primer paso para que regresemos a las mismas, ya está dado. Al parecer, la crisis del PAN obligará a la institución no a reformarse, sino a convertirse una vez más en la sombra de un priismo que los mexicanos hacemos votos porque de verdad haya desaparecido, dando lugar a uno propositivo y que ejerza la aparente vacilada que hasta el momento representa el neoliberalismo.
Así también, la ambigüedad de la otrora izquierda mexicana que va más por el alboroto valiéndose de la euforia juvenil, ha fomentado la banalidad en sus acciones, poniendo en peligro la comprensión de los derechos político-electorales que aún reformados, siguen siendo auto-saboteados en lugar de utilizarlos a favor del bien común.
       El turno es para las y los ciudadanos, quienes deben dejar de sentirse “presos” y comenzar por utilizar términos como “#TodosSomosLibres” para vivir una nueva era en el país.
Aquí sí es válido desaparecer algo: el pesimismo y la paranoia conspiratorio-represiva, para que en lugar de limitar, nos hagamos del conocimiento y la práctica que corresponden al momento que vive México, pasando de tomar cada elección como una “prueba soflama” y verla ya como una “prueba de fuego” real que despierte el goce de los derechos que, aunque no lo creamos, poseemos constitucionalmente.
¿O usted qué opina, amable lector?



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jueves, 27 de diciembre de 2012

VÍA CRÍTICA / 2013: a tres años


Columna interactiva

Miguel Ángel Gómez Polanco

Las lecciones del año que finaliza han sido, además de vastas, duras y con dejos de reflexión tan fuerte, que resulta imperante acatarlas en pos de aprovechar las oportunidades que se ofrecen con ellas.
En el aspecto electoral, hemos sido testigos del regreso tricolor a Los Pinos; hecho cocinado con varios años de antelación y antecedido por una alternancia fructífera en el entorno socio-político de la Nación, que sin lugar a dudas ha sentado importantes precedentes en la búsqueda de una democracia ideal, con todo y el linchamiento que este paradigma traiga consigo.
Para Veracruz, el 2012 marcará un año de claroscuros muy notorios; entre las fallas en la operación política para el priismo de Peña Nieto y los aciertos logrados vía coordinación fraterna y efectiva en el tema de la seguridad; la entidad se embarca en una compleja tarea para el apoyo incondicional y concreción de las iniciativas del jefe del Ejecutivo; un tanto para aminorar la presión de los grupos que han encontrado debilidad para el manejo comicial por parte del gobierno estatal y, por otro lado, para alcanzar los objetivos plasmados en el Plan Veracruzano de Desarrollo presentado por Javier Duarte de Ochoa y que hasta el momento, ha alcanzado resultados aceptables.
Pero no hay que olvidar que el año venidero también es determinante en lo que a la renovación de la gubernatura veracruzana se refiere; justo a la mitad del sexenio, se trata de un punto donde se encuentran la experiencia del la elección federal del 2012 y la evaluación del trabajo de quienes han apostado por un proyecto a largo plazo, con la mira puesta en el 2016.
En este contexto, hay tres generaciones que están plenamente reveladas y de donde podría salir quien suceda al cordobés que ahora gobierna. ¿Quiénes son? Ahí le va:
Generación “F” (o: la que ya late con fuerza propia): sólo dos se mueven en el delfinario. En Tuxpan, las alabanzas al delfín mayor están a tope; escuelas, las más beneficiadas con infraestructura y entrega de apoyos. En Boca del Río, trabajo efectivo enfocado al turismo. Se anuncian dos hoteles más y el respaldo a las políticas del presidente es absoluto (Fenamm incluida); ¿quién da más? Mientras, en Veracruz-puerto ya les urge que se acabe la desastrosa administración municipal actual, llena de contratiempos e inexperiencia plasmada en acciones impositoras, valiéndose de la falsa autoridad que goza su alcaldesa. Por lo tanto, el nombre del mejor perfilado en este grupo es____________________.
Generación “Y”: Tres Senadores se apuntan en este nicho de experiencia irredenta, salvo uno que hereda una no tan “galardonada” y matizada por una camaleónica habilidad para el arrabal.
Con tres comisiones que son factor para el estado que guarda Veracruz en estos momentos (Hacienda, Protección Civil y Defensa Nacional); dos de estos “ye” avanzan; uno, con la gestión de mayor presupuesto para Veracruz (en el orden de los 90 mil millones de pesos; casi 10 más que el año que finaliza y conforme a lo solicitado por el gobernador Javier Duarte), mientras que en el tema de Protección Civil, se establece una línea de liderazgo acorde con lo planteado por el Ejecutivo estatal desde la comisión que preside éste, pero en la Conago, a través del fortalecimiento de mecanismos que garanticen un mejor funcionamiento en el rubro, desde la instancia municipal, pasando por la mejora y actualización de los Atlas de riesgo, hasta el manejo correcto del Fonden; esto último, con el fin de olvidar el estatus de “talón de Aquiles” que lo caracterizó durante toda la administración federal panista.
No obstante, el más joven de ellos ha “aprovechado” su tiempo en replicar la dedicación de su padre: denunciar y pedir explicaciones sobre gastos que, al rato, se le voltean por la larga lista que abarca el legado que posee, en el cual se encuentran amistades non gratas (con las siglas del SNTE), así como desfalcos en el ISSSTE. Así pues, quien mejores oportunidades de aspirar en esta generación es______________________.
Generación “X” (nada que ver con Malcolm; de hecho, es “equis” tal cual): esta sección tiene una única y máxima expositora que ha hecho de la frase “gracias al señor gobernador” el espejo de sus intenciones.
Líder de los procedimientos populistas más añejados de esa truculencia política que muchos anhelan ver desaparecer por completo; algunos la tildan de “astuta”, aunque en el fondo sea el cinismo su mejor recurso, pues “el guardadito” que tenía para los brochazos que ella denomina “rescate de espacios públicos”, hacen de su “vistosa” labor un cúmulo de actos que piden a gritos el respaldo del gobernador para considerarla en su selecta lista en el delfinario.
¿Le alcanzará? Dudosamente. Por ello, sus posibilidades se han visto limitadas, aunque lo que hace para expandirlas, ha dado a Duarte de Ochoa la credibilidad que a ella le hace más falta.

SUI GENERIS
Podríamos hablar de una cuarta generación no muy alentadora, de donde saldrán –quizás contra cualquier pronóstico- los adversarios de un fortalecido priismo que hará todo por reivindicarse en Veracruz, luego del descalabro que les propinó Josefina Vázquez Mota en el 2012.
            Este grupo intentaría emular lo que logró, sobre todo, Rafael Moreno Valle en Puebla, mediante alianzas impensables y hasta políticamente incorrectas, aunque a nivel nacional, no estén todos de acuerdo. Así, entre fracturas y denuncias de unos y otros, competirían en un albur de elección, como lo significa para ellos el 2013.
Por eso, mejor ni nos adelantamos, pues de entrada, el maiceo en este selecto grupo de opositores está grueso y se pueden dar muchas sorpresas, comenzando por los apellidos Delgado y Robles ¿o usted cómo ve?




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domingo, 24 de junio de 2012

VÍA CRÍTICA / “Hasta pronto” Vía Crítica (o malditas elecciones)


Por Miguel Ángel Gómez Polanco

Sí, leyó usted bien: “malditas elecciones”. El proceso de supuesto cambio que experimenta cada seis años el país, ininterrumpidamente desde 1943, está a punto de acabar, gracias a Dios.
            La etapa en la que México demostró la secrecía de una división, quizás aletargada; despertó para elevar al máximo las pasiones y engendrar atípicas situaciones que hoy tienen al país al borde la ebullición.
            Esto, en lo que cabe, no es malo. La conciencia colectiva de una mayoría controlada por años, ahora cuenta con mayores herramientas para decidir mejor su porvenir, con la mira puesta en que los próximos procesos se puedan desarrollar en medio de un clima menos hostil y más pensante. Los precedentes sociales “#YoSoy” y sus respectivos contrarrestos, quedarán como el cimiento de la esperanzadora revolcada que anhela un país enfermo, para entonces pasar forzosamente por un proceso de maduración.
            Lo “malo”: los cambios no son inmediatos; quien haya pensado eso hace dos meses, se pasó de ingenuo. La contienda en sí, presentó a las cuatro opciones más decepcionantes de cara al importantísimo y urgente cambio en el país. Fue por esta razón que las movilizaciones ciudadanas resaltaron en un plano electoral escéptico, pobre, banal, triste y desangelado. Nadie quita mérito a los intentos por hacer resurgir la exigencia de un país democrático, pero debemos ser realistas: lo mejor de esta etapa que está a punto de concluir (por lo menos en su fase “regular”) fueron los destellos revolucionarios e insurrectos que sirvieron para contagiar a la nación de lo prioritario para el desarrollo: un mejor manejo de la información.
            Lo otro “malo”: sea quien sea la o el que gane, los 65 mil muertos producto de la “guerra” de Calderón no se compararán con la inquisición laboral que habrá para todos aquellos que apoyaron proyectos diferentes al que ocupe la Silla Mayor y formaron parte de la confrontación que caracterizó el proceso.
            En verdad, amiga y amigo lector: la grilla es inevitable, como también existe la hermandad y correspondencia en los partidos políticos por los apoyos ejercidos persona a persona, cada quien desde su trinchera, cosa que ha dado un poder estructural a algunos para ejercerlo, obtener poder y, además, acrecentarlo.
            Los verdaderos proyectos de nación se construyen partiendo de los aciertos que pueden sustentar un potencial partidista por el bien de la gente en general, aunque ello parta de aparente sesgo a favor de la o las instituciones y sus candidatos.
            ¡Ah! Pero ¿qué fácil es criticar la mega maquinaria priista, verdad? Y peor aún ¿qué hacemos para, sin tener que “descubrir el hilo negro”, tomemos lo mejor del propio PRI, la izquierda y el PAN para el bien común? Nada ¿verdad? No, porque la flexibilidad ideológica es nula en México; todo se resume en agresiones e intereses personales. Yo mismo lo he practicado y sido "víctima" también.
            Así pues, el párrafo anterior respalda el título de este panfleto. Vía Crítica nació como un proyecto editorial que se enfoca a la exposición de situaciones cotidianas en el acontecer nacional e internacional, de una manera –válgase la redundancia- crítica, sarcástica, ácida, libre, responsable, imparcial y sin compromisos informativos, más que con sus lectores.
            Por esta razón he decidido frenar momentáneamente su publicación, con el objetivo de no representar una herramienta más para el ataque a una semana de la elección, apelando por la autocensura de forma más racional y prudente; utilizándola para acabar con el deterioro de las relaciones humanas –propio de un ambiente de catarsis como el que vive el país actualmente- y en busca de que la información se genere sin compromisos pero en un entorno menos violento y más armónico, que le permita a la mexicana y al mexicano discernir entre ataque y crítica constructiva (e incluso evitar el primero).

SUI GENERIS
No, no me volví loco. Quizás me abandone mi familia, me quede sin pareja, sin amigos y sin muchas cosas más por la pasión que deriva de un pensamiento progresista y de cambio que aún no se ve en el horizonte próximo de México, pero que ya presenta señales de compostura. Tal vez, también, temo por mi trabajo y no tener qué comer, por lo que quiero evitar ser bloqueado en las oportunidades fácticas que velan regularmente por la conveniencia y no por la capacidad individual, por lo que “debo” dejar de escribir, lo cual, espero, pueda ser erradicado para dar entrada a quienes de verdad tengan la intención de aportar en común y obtener un beneficio por ello.
            Estas razones son muy válidas para cualquiera, por lo que pido que no se entienda como una “radiografía” de quien escribe estas líneas. Simplemente se ostentan para describir el contexto por el que seguramente varios pasarán después del primero de julio y que estuvieron en contra de quien resulte ganador.
            Así es se “administra” la opinión en México; así se manejan las posibilidades de cada quien, todavía; pero tenemos que cambiarlo. Por eso, pido a quien resulte ganadora o ganador, que tome en cuenta las críticas contra sus intenciones, pasado o partido que la o lo representa, pero que al hacerlo, no signifique una condena sexenaria.
Por mi parte y como ciudadano con la disposición de colaborar a favor de mi país, me comprometo a que el trabajo que haga será propositivo siempre y sin afán de descalificar, confrontar, hacer guerra e imponer mis ideas o las de un color.
            Así que: Josefina, Enrique, Andrés Manuel o Gabriel; ahí está lo que puedo dar y ojalá que ustedes, sea quien sea que gane, integre al país con nuestra ayuda. Pueden tener la certeza de que –a nombre de una gran cantidad de mexicanos- tendrán nuestro respaldo para lograrlo.
            Es hora de hacer de México, uno solo.
Hasta pronto.



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martes, 19 de junio de 2012

VÍA CRÍTICA / Unas cuantas preguntas “cuchicuchi”


Miguel Ángel Gómez Polanco

A estas alturas, estimada y estimado lector, considero prácticamente inútil preocuparse por la terrible guerra sucia en la estamos inmersos los mexicanos. Se trata de una cuestión cultural de la que difícilmente nos desprenderemos, si no empezamos por impulsar el rechazo generalizado evitando ser partícipes de este atentado a la democracia. Lastimosamente, pareciera que nos encanta la alharaca que esto conlleva.
            ¿Qué sigue? Es la pregunta del millón. Las estrategias de polarización siguen aumentando de tono y ya pierden noción del peligro extremo en el que envuelven a quienes participan de ella, mediante la difusión y explotación del hartazgo que hoy en día distingue a la clase electorera contra la ciudadanía mexicana. Las Redes Sociales, de a poco, muestran signos inequívocos de una superficialidad que muchos, quizás, no quisiéramos ver pronto decantada en desinterés ante la falta cimientos.
            En este contexto, el ocaso de expresiones trascendentales como el #YoSoy132, por ejemplo, ya es tangible, debido a la conformación de grupos de choque cuya única intención es a todas luces, “velar” por la desinformación, descalificando su legitimidad. ¿En verdad esta vieja práctica que fomenta ignorancia y confusión, logrará abatir eso que llamábamos ilusionados la “Primavera Mexicana”?
            Por otra parte, la divergencia de posturas políticas enfocadas a promover un falso populismo, también son parte de un dudoso actuar ciudadano que urge identificar, y así, lograr evitarlo.
            Para muestra, el “cuchicuchi” de Josefina Vázquez Mota. Primero hubo quien demerito los alcances de una decisión popular radicada en la conciencia de la juventud, posterior al movimiento concebido en la Ibero. Ahora, la cosificación de la voluntad a través del sexo condicionado en un entorno fácilmente manipulable, deja entrever una clara confirmación de la degradada percepción que tiene la clase política respecto al pueblo, pues una cosa es el chistorete y otra, muy diferente, integrar y mantener esto en un discurso de mal gusto, ya no sólo como signo de mediocridad en la retórica de la aspirante en cuestión, sino como insufrible demostración de pobreza en su propuesta. Llegar a algo así es, en definitiva, jugarle chueco a la democracia y darle “circo” para entretenerla, olvidando sus necesidades, como la que por sí misma sugiere.
            De igual forma sucede con la exposición de la vieja usanza (con matices prácticos y, al parecer, perdurables) representada por la satanizada y conocida dádiva electoral, como la legendaria despensa. ¿Quiénes son los convencidos de esta revelación? ¿Los que conocen de estas prácticas o quienes las reciben y son las verdaderas presas fáciles de la indecisión? ¿Realmente compartimos dicha información con quien más la necesita o sólo la criticamos con cuestionable y egoísta indignación?
      Y del otro: su pasado, la arrogancia, intolerancia, faltas de respeto y socialismo tergiversado, ya no valen lo suficiente para mencionarlo. La partidocracia que caza los espíritus demócratas, convierte en ciego al sordo y viceversa. Está demás abordarlo.
            México ya no da para más, debemos estar convencidos de ello; más de lo mismo, de lo que consabidamente es en detrimento de la dignidad que una vez tras otra, quienes “elegimos” utilizan para hacernos de lo menos, nada.
            Por eso será bueno preguntarnos también ¿dónde radica la verdadera violencia de la que tanto nos quejamos? Si de nosotras y nosotros parten las prácticas que secundan la parafernalia inherente a la ignorancia, con campañas agresivas y ataques infundados que no hacen más que evidenciar nuestro frágil criterio.

SUI GENERIS
Quedan, pues, los anteriores pensamientos encerrados en interrogación para que usted elija cuál responder.
Esta vez y como siempre, la última palabra corresponde a quien se atreva a cuestionarse a sí mismo y descubrir que la falacia regularmente encuentra mejor acomodo en el conformismo generado por la desidia y los elementos que sólo en elecciones aparecen, más no en la historia; aquella que repetimos incansablemente por no conocer. Eso sí me da “cuchicuchi” vivirlo cada seis años ¿a usted?.



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sábado, 14 de abril de 2012

VÍA CRÍTICA / A 15 días, perfiles definidos

Miguel Ángel Gómez Polanco


En todo proceso electoral, la primera parte podría definirse como la de “conocer” a los candidatos y formar un criterio basados en sus perfiles. ¿Quiénes son? Su comportamiento y la identificación de los principales puntos de su plataforma, forman parte de esta primera etapa que podría estar cumpliéndose a 15 de iniciar campañas.
            Sabemos que hay un candidato que se considera en zona de confort; ha confiado en la tremenda estructura que su partido le ofrece y que le ratifican sin problemas algunos gobernadores, como el de Veracruz, que lo acompañó recientemente en su gira por este estado. Además, el estatus de dócil ignorancia mayoritaria que poseen más de 56 millones de mexicanos en la pobreza, le ofrece cierta seguridad, junto con el apoyo mediático e inversión en publicidad superflua, pero efectiva para la realidad del grueso de la población votante.
            De su propuesta, se puede decir poco. No obstante, destacan las reiteradas ocasiones en las que ha manifestado que diversas acciones emprendidas en los últimos 12 años -bajo la administración panista- continuarán; algo demostrado con la paralización de reformas estructurales que el país requiere y que, de llegar este personaje a la presidencia, se “ajustarían” y verían luz verde, ante la posibilidad latente de hallarse en el Congreso de la Unión una mayoría de su mismo color.
            Asimismo, la única mujer en la carrera ha encontrado en la gente que la rodea a su peor enemigo. Los continuos errores de apreciación, sumados a la incapacidad de resanarlos ante la opinión pública y el populismo practicado por sus dos principales contendientes, podrían estar sepultándola antes de tiempo.
            En un principio se intentó darla a conocer con una imagen cándida, “femenina” y familiar; posteriormente, con una mayor dosis de carácter que irónicamente la expuso a desaciertos que ya no pueden ser considerados “mínimos”, desde los encuentros con una juventud desesperada y la incapacidad de responder lejana a la demagogia que ha promovido dicho hartazgo en la sociedad, hasta la repetición de resbalones logísticos que hoy por hoy, la tienen en el ojo del huracán de forma por demás negativa.
            Su propuesta está repleta de un falso pragmatismo encausado a la institución que representa. La plataforma contiene una buena dosis de continuidad en varias acciones; lo malo es que es precisamente por su extracción partidista que podría tener el mismo futuro que el pasado del presidente saliente: ser frenado por las mayorías opositoras. Carente de credibilidad, con un discurso plano y sin matices que inspiren confianza, la “Jefa” no se logra reincorporar en la pelea, confundiendo a su adversario principal e insistiendo en hacer creer que la batalla está entre ella y el de Atlacomulco, cuando es el experimentado “amoroso” al que tuvo que haber frenado primero.
            Y es precisamente éste último el que ha dado el salto cualitativo más sobresaliente, aunque en el cuantitativo queden reservas, debido a la mala costumbre de creer en las encuestas. Basado en una campaña emocional que hasta ha tolerado la incorporación de figuras históricas en el enfrentamiento con la corriente que representa; el del Movimiento Progresista sigue al pie de la letra su estrategia fortalecida tras el correr de seis años.
            Con más madurez y menos arrabal, dejó a sus adversarios de los dos principales partidos políticos del país que se “hicieran cachos” entre ellos desde sus precandidaturas, sin entrar en el juego de la malversación y observándolos desde su trinchera.
            Ahora, con parte de la artillería pesada de su discurso andando, este personaje contempla su poder de convocatoria y populismo como el sostén de su campaña, centrándose en una propuesta que se distingue por medidas que eximen hábilmente la participación del Congreso de la Unión, para que en caso de contar con mayoría opositora como presidente, puedan darse cambios palpables desde el primer minuto de su administración, para después dar paso al diálogo y la conciliación.
            Por último, pero no menos importante, tenemos a la opción de la rebeldía magisterial, quien ocupa un lugar gris en la contienda y que servirá únicamente para “jalar marca” y aportar voto útil, el cual será con seguridad utilizado por la líder vitalicia del partido que lo respalda para, fiel a su costumbre, intentar chantajear a quien resulte vencedor, con el argumento de que el “Charly García” mexicano quitó votos a sus adversarios.
            En su propuesta no lucen hasta el momento soluciones sistemáticas y centra su discurso en una postura luchona e insurrecta, intentando captar la mayor identificación posible con las “necesidades” de la ciudadanía, al grado de significar por momentos el intento de redentor en una inútil utopía.

SUI GENERIS
Una vez conocidos los perfiles de quienes pretenden gobernar el país, el paso más prudente a seguir será el de analizar a fondo sus propuestas y evaluar las condiciones en las que se encuentran los colores que cada uno representa, haciendo uso del “derecho” partidócrata que se nos obliga practicar, compartiendo y sometiendo a juicio colectivo los beneficios que brindarían dichas instituciones, pues es claro que las crisis internas están presentes y esto podría afectar severamente el desempeño de quien ocupe la tan anhelada silla de Los Pinos.


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viernes, 13 de abril de 2012

VÍA CRÍTICA Express / Análisis de propuestas en elección presidencial - 13 de Abril


EPN: Anuncia que como presidente, no retirará los programas federales y pidió que no se dejen engañar por la publicidad de sus adversarios, que intentan difamar una gestión que aún no comienza. Es comprensible. La mayoría de estos programas sirven, además, como parte de la organización y estructura del priismo para futuras elecciones. Asimismo, ante una muy posible mayoría priista legislando, las reformas que más urgen en el país han sido frenadas precisamente por Peña Nieto, dejándolas para que como presidente, se ajusten y aprueben. En relación a esto último, sería prudente otrogar el beneficio de la duda al de Atlacomulco.

JVM: Continuaría con la estrategia de seguridad impulsada por Calderón y obstaculizada por los gobiernos estatales priistas, salvo Veracruz que se ha coordinado correctamente con el Gobierno Federal. Además, la conformación de la Policía Nacional (modelo idéntico al de la Policía Única, con unos cuantos añadidos que sí dependen de la Federación nada más) dependería de las Cámaras en lo general. Su discurso es ampliamente demagógico y electoral, pues los resultados que propone no dependerían únicamente de ella. 

AMLO: Habla sobre una posible medida de Estado acorde con lo establecido en los Artículos 123 de la Constitución mexicana y al 90 de la Ley Federal del Trabajo. Es decir, si hubiese mayoría opositora legislando en caso de que ganara López Obrador, esta opción estructural brindaría un beneficio que no dependería de aprobaciones en el Congreso de la Unión y aprovecharía el índice inflacionario a la alza que posee México en la actualidad.

GQT: Tenemos uno de los mejores aeropuertos del continente (AICM). Asimismo ¿alguien le puede recordar al "Charly García mexicano" por qué Fox no pudo darle impulso a este proyecto? Numerosas ONG's y grupos ambientalistas se opusieron y presentaron diversos planteamientos del daño ambiental que se provocaría con ello, los cuales fueron suficientes para echarlo atrás. ¿Y Mexicana? Primero que establezcan armonía y rescaten esta aerolínea, para después apostar a la sinergía en la construcción de un nuevo aeropuerto.

¿Conclusiones?








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VÍA CRÍTICA / Patadas de ahogada (en el mar azul)

Miguel Ángel Gómez Polanco

Es un hecho: la campaña presidencial de Josefina Vázquez Mota ha adquirido tintes trágicos, debido principalmente a la mala planeación y capacidad de respuesta de la gente que la rodea y de ella misma, en un reflejo fehaciente de la crisis que vive el panismo y que con seguridad, concluirá en una de las derrotas más lamentables que se hayan visto en las últimas elecciones.
            Y es que no obstante la forma tan obscena con la que han iniciado los ataques albiazules contra Enrique Peña Nieto, principalmente, ponen en tela de juicio la verdadera competencia y claridad en el desempeño de Vázquez Mota, cuyo afán de creer y hacer creer al electorado que ella y el priista son “los de arriba” y entre quienes se decidirán los comicios, raya en lo preocupante y expone dejos de obsesión e incapacidad para reconocer que la batalla demuestra poco a poco que ya no la incluye.
            No obstante, los cuestionamientos de Chepina han sido dirigidos a situaciones tan inverosímiles, que ponen a la candidata en una posición de notable desconocimiento o desconcierto respecto al verdadero estatus de la carrera rumbo a la “silla mayor”; por ejemplo, lo que sucede en las redes sociales, donde ha clavado su cruz con diversos errores cometidos. Sin embargo, contrario a lo que parece, destaca que esto no significa un indicador decisivo, pues tan sólo el 9 por ciento de la población mexicana acude semanalmente a la consulta del Internet, tanto en estas plataformas como en medios digitales generales, de acuerdo con el IBOPE.
            Asimismo, la “colaboración” que han emprendido diversos sectores del país para aislar la competencia y dejar claramente en zona de confort al abanderado priista -y que también sustentarían la falta de pericia de Vázquez Mota- no es suficiente para que levante la panista. Recientemente, el consorcio televisivo de paga con mayor número de clientes en México, “Yoo”, ha retirado de su oferta los canales de CNN, el canal 11, 22, y la BBC (factores de “riesgo” informativo para el electorado, debido a su potencial de crítica y concientización) lo cual sumado al 66.5 por ciento de mexicanos que acuden a la televisión abierta por semana, deja el terreno fértil para manipular los contenidos a través del duopolio que controla la radio y televisión del país, pero que ni así han sido aprovechados en su totalidad por la panista.
            Lo anterior, sumado a las mentiras y confrontaciones que la han caracterizado, continúan impulsando la debacle de la también escritora de libros de auto-superación.
En este renglón, debo decir que me parece ciertamente ingenuo que Josefina Vázquez Mota "acuse" al periodista Federico Arreola de "orquestar" una campaña en su contra, argumentando que éste "utiliza" al círculo Obradorista para atacar su supuesta posición de "puntera" junto con Peña Nieto. No obstante, aunque no suena descarado que el señor Arreola pudiera estar siendo financiado por el priisimo, escudado en su "amor" por el candidato del Movimiento Progresista para generar voto útil a favor de Peña Nieto (además de subestimar el potencial de la campaña de Andrés Manuel); las aseveraciones de la panista demeritan notablemente el criterio de los jóvenes y simpatizantes en general de AMLO, insinuando que son "víctimas" irracionales cuya única intención es nadar contracorriente y descalificar a la candidata más incapaz que ha tenido el PAN en los últimos años.

SUI GENERIS
A Chepina le llueve sobre mojado y ya no sabe cómo quitarse de encima el pago de los incontables errores que ha cometido -y sigue cometiendo- en su aspiración presidencial, sin pensar que para la realidad del país, la palabra "cambio" tiene dos nombres: Enrique Peña Nieto, porque su triunfo, más el de la inminente mayoría priista en el Congreso de la Unión, facilitaría la aprobación de las reformas que requiere el país (aunque esto también se pone en entredicho, después de la anuencia del Senado a la reforma al Artículo 24 constitucional, respecto a la libertad de culto, que ha sido turnada a los Congresos locales para darle luz verde en 16 de ellos y entonces proceder con la modificación); mientras que en el caso de López Obrador, significaría un giro radical en las políticas de gobierno que en definitiva, merecen una oportunidad para ser evaluadas. ¿Cuál será el siguiente movimiento de Josefina? Ya no me atrevo a ni a suponerlo.



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lunes, 9 de abril de 2012

VÍA CRÍTICA / Ajustes y recomendaciones para Josefina y Gil Zuarth

Miguel Ángel Gómez Polanco

Roberto Gil Zuarth, coordinador general de la campaña presidencial panista, anunció que se realizarían “ajustes” en el equipo de Josefina Vázquez Mota, debido a los múltiples traspiés que han provocado en la candidata una notable baja preferencial del electorado.
No es para menos. El desenvolvimiento de Chepina ha sido de lo peorcito que se ha visto en las campañas presidenciales que han llevado al poder a los panistas, por lo que se considera urgente y necesario adecuar perfiles que puedan aportar la eficiencia necesaria para repuntar y entrar nuevamente en la pelea.
Por lo anterior, me he dado a la tarea de diseñar recomendaciones que bien podrían servir en este enmienda, aunque con ello no garantizo que el resultado sea del todo benéfico para la sociedad, pero sí para la obtención del triunfo a como dé lugar; principal interés del panismo en estos momentos, dada la profunda coyuntura y múltiples fracturas que los caracterizan y, por ende, lo han limitado para lograr reponerse en vías de conservar el poder.
Entonces, basado en una metodología conductual, de consecuencias tangibles y sin adhesiones interpartidistas que expongan el interior albiazul, las integraciones que colaborarían con el desmejorado andar de Josefina Vázquez Mota, son las siguientes:
•           Javier Lozano: Actual candidato al Senado por Puebla; expriista, colaborador de Mario Marín al inicio de su gobierno y exsecretario del Trabajo en el sexenio de Felipe Calderón. Hombre ahorrativo (dice que se puede vivir con 6000 pesos al mes) e ideal para las contestaciones de arrabal derivadas de la guerra sucia que se emprenda contra la aspirante presidencial.
•           Juan Molinar Horcasitas: Exdiputado federal, exdirector del IMSS y extitular de la SCT. Principal señalado por la tragedia de la guardería ABC en Sonora. Especialista en evasión de responsabilidades. Dicha habilidad sería de utilidad para pasar por alto los puntos negativos suscitados 12 años atrás, desde la administración de Vicente Fox.
•           Genaro García Luna: Secretario de Seguridad Pública con capacidad en montajes, como el de la captura de Florence Cassez y la banda de “Los Zodiaco”. Es el indicado para producir una telenovela y hacer competencia con el estilo Peña Nieto, logrando captar a los más de 90% de mexicanos que tienen televisión en su hogar.
•           Alejandra "la pinche" Sota Mirafuentes: Vocera del Gobierno Federal, cuyo apodo fue acuñado por la propia Josefina, luego de quejarse de la intervención que ésta realiza a sus llamadas. Se encargaría del control en el flujo de información y la estructuración de una buena plataforma de espionaje.
•           Gustavo E. Madero Muñoz: Dirigente del Partido Acción Nacional y descendiente del “médium” revolucionario Francisco I. Madero. Se función sería la de de escenografía, para aparentar un apoyo institucional, ante la falta del respaldo presidencial (de preferencia, que no hable; se le ubicaría en los estrados donde aparezca Josefina, salvo puestos de garnachas con universitarias y universitarios precoces ahí presentes).
•           Ernesto Cordero Arroyo: Candidato plurinominal al Senado, exsecretario de Hacienda y Crédito Público, y exprecandidato presidencial del PAN. Contrapeso ideal para demostrar que sí hay alguien menos capaz que Chepina.
•           Fernando Yunes Márquez: Por el momento, exaspirante al Senado, luego de la revocación dictaminada por el Tribunal Federal Electoral, tras la impugnación presentada por Alejandro Vázquez Cuevas, respecto al fraudulento proceso de selección interna. Experto en alteración de procesos (aunque no siempre son efectivos).
•           Santiago Creel Miranda: Exsecretario de Gobernación y exaspirante a la candidatura presidencial panista. De conocida predilección por las apuestas (tanto, que hasta facilitó el establecimiento de casinos a Televisa). Sin embargo, no es tan recomendable, pues con su amplia trayectoria y estatus insurrecto actual, ocasionaría un aprendizaje político verdadero en la desesperada candidata panista.
•           Manuel Clouthier Carrillo: Diputado independiente con licencia, expanista e hijo de Manuel Clouthier del Rincón, quien fue candidato a la presidencia en 1988; mártir y figura de Acción Nacional, además de extraordinario ser humano y luchador incansable que reconoció el triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano en aquella amañada elección. Debido a la partidocracia que invade al país, su registro como candidato ciudadano para la presidencia en este 2012, le fue negada por el IFE. Su calidad política actual respondería a la necesidad de Josefina Vázquez Mota por contar con un elemento al que trate de convencer de integrarse a un “gobierno diferente” y atraer al electorado que está a favor de las candidaturas independientes.
•           Gabriel Quadri de la Torre: Candidato del Partido Nueva Alianza a la presidencia. Le dicen el “Ni fu, ni fa”. La deducción práctica es: su experiencia docente ayudaría con la correcta redacción de información alusiva a Vázquez Mota. Sustituiría a la recién corrida Karla Garduño; exencargada de contacto mediático y agenda en la campaña panista; quien escribió en uno de sus envíos la palabra “Tlazcala”, despertando la crítica de la población, principalmente y para no variar, en redes sociales, siendo cesada inmediatamente por ello.

SUI GENERIS
No obstante el sarcasmo que inunda este panfleto, es una realidad que el PAN, electoral e institucionalmente, pasa por una severa crisis resultado de una problemática interna que se antoja difícil de erradicar. Vaya: ni la polarización del principal asesor de Vázquez Mota, el español Antonio Solá, podrá frente a la cadena de ineptitud que distingue –o por lo menos aparenta- la campaña de Josefina.
Por ello, cambios más, cambios menos, se augura más demagogia en su discurso, encausándola al tercer peldaño que pronto tocará; una oportunidad invaluable para que Enrique Peña Nieto aumente su diferencia y/o Andrés Manuel López Obrador se abra paso al duelo estelar del dinero contra la propuesta, respectivamente. ¿Usted a quién más propondría?




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lunes, 16 de enero de 2012

VÍA CRÍTICA / Excusa número 2012: ¿voto obligatorio?

Miguel Ángel Gómez Polanco

 
“A fuerza, ni los zapatos entran”; popular dicho con infinitas reproducciones en la historia y de virtuosa veracidad, aunque en México se interprete más como una imposición, que como una reflexión.

            Y es que después de conocer la propuesta del diputado mexiquense, David Ricardo Sánchez Guevara –para su desgracia, priista, con lo que desató una peor malversación de su “ideota”-, respecto a la posible modificación al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), que establecería el voto como algo obligatorio y de inmediata aplicación para las elecciones de este año, se estaría promoviendo el principal sustento del abstencionismo: la rebelión.

            No obstante la justificación del legislador, quien argumenta que el voto voluntario “contribuye a un debilitamiento del sistema de representación política” y “el cuestionamiento de la legitimidad de los elegidos”, probablemente lo que no ha tomado en cuenta son las repercusiones de una acción como esta, en un país con una educación política deficiente que se ha acrecentado debido a la incredulidad y cuestionada labor de quienes forman parte de esta élite, infinitamente lejana a los intereses de la ciudadanía.

            Además, es un hecho que esta decisión limitaría las posibilidades de alcanzar una verdadera y palpable democracia en México, convirtiéndola en una inútil dictadura en la que, en lugar de abstencionismo, podría surgir una revolución de votos nulos que empeorarían la difícil situación que vive, desde hace varios años, la voluntad electoral.

            Por ello sería conveniente analizar los ejemplos de otros países cuyas legislaciones obligan o no a sus habitantes a votar, pues los contrastes entre éstos, pueden fungir como ejes en vías de la comprensión sobre el cómo aplicar una modificación así.

            Por ejemplo, si se consideran las cifras que han presentado otros países, tanto de voto obligatorio como voluntario, se podría cimentar de mejor manera la factibilidad de llegar a esta determinación en el nuestro, pues si bien es cierto que en donde se obliga a votar a la gente, la participación en los comicios aumenta, no en todos estos lugares se aplican las sanciones correspondientes por no emitir el sufragio, pero sí se procura la legitimación de la elección de sus representantes.

            En este contexto, sobresalen los casos de Honduras, Brasil, Bolivia, Paraguay y Argentina; países que incluyen en sus respectivos reglamentos la obligatoriedad del voto, contando con sanciones que no se cumplen y aún así superando, en todos los casos, el 70 por ciento de participación, mientras que México, con exactamente las mismas reglas y omisiones, ha alcanzado hasta el momento un promedio de tan sólo el 62 por ciento.

            Cabe destacar que de los anteriores se desprende Brasil, actual potencia económica latinoamericana, donde la pugna por la eliminación de esta restricción ha alcanzado hasta el momento una trascendencia importante, al grado de llegar a la probabilidad de eliminarla, pues dicho país ha encontrado en la regulación de otros asuntos como la democratización de las instituciones, la anulación de la censura en los medios de comunicación y la redistribución militar para fines de defensa nacional -promovidos por el expresidente Ernesto Geisel desde 1974- acciones que procuraran el paralelismo con los temas electorales, pero partiendo de la inclusión ciudadana y sin imponérseles medidas que pudieran percibirse represoras y, por lo tanto, generadoras de inconformidad y consecuente abstencionismo.

            Por otra parte, están países como Nicaragua, donde el voto es voluntario y en los últimos diez años se ha alcanzado una participación promedio del 81.4 por ciento, gracias a la conciencia electoral impulsada desde 1979 a través de la “Revolución Sandinista”, que buscó otorgar a los gobiernos un perfil progresista que hiciera de la ciudadanía una parte integral de las decisiones del país.



SUI GENERIS

Pero en México, la cosa es muy diferente. En nuestro país, invadido por el desinterés y la ignorancia inducida para beneficios partidistas y personales, el voto es el diamante en bruto más preciado.

            No por nada los gastos excesivos en las campañas que, vale la pena mencionar, con la obligación de asistir a las urnas se elevarían más, pues la necesidad material de un país con altos grados de miseria “orillarían” a las instituciones a valerse de mayores artimañas para conseguir boletas a favor. Y luego dicen los partidos que no incurren en prácticas retrógradas… por favor.



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